Casi ningún sitio falla por feo. Falla porque no dice a qué se dedica en los primeros tres segundos, porque esconde el teléfono, o porque pide siete datos en un formulario. Los errores que vemos una y otra vez, y cómo se arreglan.
Después de más de treinta proyectos entregados y de revisar muchos sitios ajenos, se repite un patrón: casi ningún sitio falla por feo. Falla por decisiones concretas que se pueden nombrar y arreglar. Estos son los ocho errores que vemos una y otra vez.
1. No se entiende a qué te dedicás
Alguien llega a tu sitio y en tres segundos tiene que saber qué vendés, a quién y dónde. Si lo primero que se lee es "Bienvenidos a nuestra página" o una frase de misión, ese tiempo se perdió.
El arreglo es de una línea: cambiá el titular principal por una frase que diga qué hacés y para quién. "Diseño y desarrollo web en Costa Rica" comunica más que cualquier lema.
2. El teléfono está escondido
Una cantidad sorprendente de sitios de pyme entierra el teléfono en la página de contacto. Si el negocio se maneja por llamada o por WhatsApp, el contacto tiene que estar arriba, visible desde cualquier página y tocable en el celular.
3. El formulario pide demasiado
Cada campo extra reduce la cantidad de gente que lo completa. Para una primera consulta alcanza con nombre, forma de contacto y mensaje. La empresa, el cargo, el presupuesto estimado y cómo nos conociste se preguntan después, cuando ya hay conversación.
4. No se ve bien en el celular
La mayoría del tráfico llega desde un teléfono, y sin embargo muchos sitios se diseñan mirando una pantalla grande. Los síntomas: texto que hay que agrandar con los dedos, botones muy juntos, tablas que se salen y menús que no se pueden cerrar.
Prueba de dos minutos: abrí tu sitio en tu propio celular, con datos móviles y no con el wifi de la oficina, e intentá pedir un presupuesto. Todo lo que te moleste le está molestando a un cliente.
5. Fotos de banco de imágenes
La gente reconoce una foto genérica al instante y la lee como señal de que no hay nada real detrás. Una foto de tu local, de tu equipo o de tu trabajo terminado —aunque esté tomada con un celular— genera más confianza que la mejor foto de catálogo.
6. No hay prueba de que existís
Reseñas, logos de clientes, trabajos hechos, años de trayectoria, un número de teléfono que contesta. Sin nada de eso, el visitante no tiene forma de distinguirte de una página armada ayer.
Si tenés reseñas buenas en Google, ponelas en el sitio. Si hiciste trabajos de los que estás orgulloso, mostralos con nombre y foto.
7. Un blog que murió en 2021
Una sección de noticias cuyo último artículo tiene tres años comunica que el negocio está detenido. Si no vas a escribir, sacá la fecha visible o sacá la sección entera. Un sitio sin blog está bien; un blog abandonado, no.
8. Nadie mide nada
El error más caro de todos, porque impide corregir los otros siete. Sin analítica instalada no sabés cuánta gente entra, por dónde se va ni qué páginas generan consultas. Cualquier decisión sobre el sitio se toma por intuición.
Instalar Google Analytics y marcar los clics de contacto como eventos toma poco y cambia por completo la conversación: se deja de discutir sobre gustos y se empieza a discutir sobre números.
Por dónde empezar
Si sólo podés arreglar dos cosas este mes, arreglá el titular de la portada y la visibilidad del contacto. Son los dos cambios que mueven más el número de consultas por el menor esfuerzo. Y si querés que revisemos tu sitio y te digamos cuáles de los ocho te están pegando, escribinos: la revisión no cuesta nada.
¿Querés que revisemos tu sitio o armemos uno nuevo?






