Es gratis, toma una tarde y para un negocio local pesa más que el sitio web. Cómo reclamarlo, verificarlo y dejarlo configurado para aparecer en el mapa cuando alguien busca cerca tuyo.
Si tenés un negocio con clientes en Costa Rica y sólo podés hacer una cosa este mes para aparecer en Google, hacé esta. El Perfil de Empresa es gratis, se configura en una tarde y para un negocio local pesa más que el sitio web: es lo que te mete en el mapa y en el bloque de tres resultados que sale arriba de todo cuando alguien busca un servicio cerca suyo.
Qué es y por qué pesa tanto
Es la ficha que aparece a la derecha cuando alguien busca tu negocio por nombre, y la que te pone en el mapa cuando buscan por categoría. Muestra tu horario, tu teléfono, tus fotos, las reseñas y el botón de cómo llegar.
Google la trata como una fuente de información aparte de tu sitio. Podés no tener sitio y aparecer en el mapa; podés tener un sitio impecable y no aparecer nunca. Son dos trabajos distintos y conviene hacer los dos.
Reclamar y verificar la ficha
Buscá tu negocio en Google. Si ya aparece una ficha, es porque alguien la creó o Google la generó solo con datos públicos: hay que reclamarla. Si no aparece, se crea desde google.com/business con la cuenta que quieras que sea la dueña —usá una cuenta de la empresa, no la personal de un empleado que algún día se va.
Después viene la verificación, que es el paso donde más gente se atasca. Google puede pedir un video del local, una llamada, un correo o una postal. Si te toca el video, tené a mano el rótulo, el interior y algo que pruebe que administrás el lugar. Sin verificar, la ficha no se muestra.
Cómo llenarla para que rinda
El error más común es completarla a medias. Google favorece las fichas completas, y cada campo vacío es una razón para mostrar a otro:
- Categoría principal exacta. "Diseñador de sitios web" y "Agencia de publicidad" compiten por búsquedas distintas: elegí la que describe lo que hacés, no la que suena mejor.
- Nombre tal cual es. No le agregues palabras clave: es motivo de suspensión y no ayuda.
- Horario real, incluidos feriados. Un horario mal puesto genera reseñas de una estrella de gente que llegó y estaba cerrado.
- Teléfono local y enlace al sitio.
- Área de servicio si vas donde el cliente, o dirección exacta si te visitan.
- Fotos propias: fachada, interior, equipo, trabajos. Las fotos de banco se notan y no generan confianza.
- La sección de productos o servicios, con descripciones cortas.
Las reseñas son el factor que decide
Entre dos negocios parecidos, el mapa muestra primero al que tiene más reseñas y mejor calificación. No hay atajo: hay que pedirlas. La forma que funciona es pedirlas en el momento de mayor satisfacción —justo al entregar el trabajo, no tres meses después— y mandar el enlace directo para dejar reseña, que Google te da desde el panel.
Respondé todas, incluidas las malas. Una respuesta serena a una reseña de dos estrellas convence más que diez de cinco estrellas seguidas. Y nunca compres reseñas: Google las detecta y la sanción cae sobre la ficha entera.
Mantenerla viva
Una ficha que no se toca en seis meses pierde posiciones frente a una activa. Con publicar algo cada dos o tres semanas —un trabajo terminado, una promoción, un aviso de horario— y subir fotos nuevas de vez en cuando alcanza. Son quince minutos que rinden más que casi cualquier otra cosa que puedas hacer en ese rato.
Cómo se conecta con tu sitio
Los dos se refuerzan. El enlace desde la ficha manda tráfico al sitio, y que el sitio tenga tu nombre, dirección y teléfono escritos exactamente igual que en la ficha le confirma a Google que hablan del mismo negocio. Esa coherencia —la misma dirección, el mismo teléfono, en todos lados— es de los factores más subestimados del SEO local.
Si querés, revisamos tu ficha junto con tu sitio y te decimos qué falta. Es una conversación corta y no cuesta nada.
¿Querés que revisemos tu sitio o armemos uno nuevo?






